Las Cadencias

Una cadencia es el final de una frase. Es el punto de reposo necesario para contrastar frases adyacentes. El efecto cadencial se produce generalmente con dos o tres acordes, llamándose al último acorde cadencial.

Existen multitud de nomenclaturas para lo distintos tipos de cadencias, pero a efectos compositivos podemos reducirlas a dos:

CADENCIA PERFECTA: proporciona la mayor sensación de final posible, por lo que se reserva para el final de la composición o final de secciones, que se consideren conclusivas. Cumple los siguientes requisitos:

  • Se realiza sobre el acorde de tónica de la tonalidad principal. El acorde precedente es el dominante en estado fundamental. En ocasiones se realiza sobre un acorde relacionado con la tónica (cuando no es un final de sección) como el dominante.
  • En las voces exteriores se termina con la nota fundamental del acorde de tónica.
  • El acorde cadencial está en un tiempo fuerte del compás; en compases amplios como 6/8, 9/8, puede estar en el segundo tiempo, lo cual hace perder cierta potencia a la cadencia.
  • El acorde cadencial dura más tiempo que el resto de acordes.

SEMICADENCIA: toda aquella que no cumpla alguno de los requisitos mencionados. Se utilizan para enlazar frases o partes no conclusivas. Un acrode frecuente sobre el que se realiza la semicadencia es el dominante de la tonalidad principal.

La distinción entre la cadencia perfecta y la semicadencia sobe el acorde de tónica que no cumpla los requisitos anteriores puede parecer sútil, pero se considera semicadencia en estos últimos casos.

En el acorde final, es habitual que la nota superior sea la tercera o la quinta, sin perder el concepto de cadencia perfecta.

LOCALIZACIÓN DE LAS CADENCIAS: habitualmente en el 4 compás, pero hay excepciones.

ELISIÓN CADENCIAL: en muy raros casos, el acorde cadencial se sigue inmediatamente (en su mismo compás) de notas melódicas que son realmente el inicio de la siguiente frase.